The Washington Post: ¿Cómo Cuba se convirtió en pionera en vacunas contra la covid-19 para niños?. Por: Mary Beth Sheridan

Mucho antes de que fuera declarado una amenaza para la seguridad nacional de los EE.UU., Vicente Vérez era un químico cubano que amaba a los niños.

Su especialidad eran las vacunas. En la década de 1990 ayudó a crear una vacuna económica contra la bacteria conocida como haemophilus influenzae tipo b, o Hib, que había estado matando a niños menores de cinco años. Fue un éxito mundial. Así que cuando llegó la covid-19, Vérez supo lo que tenía que hacer.

“No teníamos mucha experiencia con enfermedades virales”, dijo. “Pero obviamente, frente a una situación de emergencia como la que tuvimos, una pandemia, bueno, teníamos que intentar algo”.

Hoy, cuando Estados Unidos finalmente lanza vacunas contra el coronavirus para niños pequeños, Vérez está celebrando un logro poco probable: la mayoría de los jóvenes cubanos recibieron sus vacunas hace meses. Su Soberana 02, que se usa en niños de tan solo dos años, es una de las dos vacunas cubanas a las que se atribuye el control de la covid-19 en la isla comunista.

Las vacunas cubanas aún no han sido aprobadas por la Organización Mundial de la Salud, aunque han recibido luz verde de los reguladores de México, Irán y Vietnam. Los científicos dicen que su desarrollo podría convertirse en un caso de estudio de cómo los países más pobres pueden inventar sus propias vacunas.

«Ellos no estaban al tanto de los miles de millones de dólares que recibieron algunas de estas empresas”, dijo Maria Elena Bottazzi, codirectora del Centro para el Desarrollo de Vacunas del Texas Children’s Hospital, refiriéndose a multinacionales como Pfizer y Moderna. “A veces, con muy poco, se puede llegar muy lejos”.

Desarrollar una vacuna contra el coronavirus fue un éxito, incluso para los laboratorios más sofisticados del mundo. Para Cuba, los obstáculos fueron titánicos. El país enfrentó sanciones estadounidenses, una cadena de suministro global enredada y una economía nacional en caída libre. Cuba tenía tal escasez de jeringuillas que tuvo que solicitar donaciones internacionales. Una organización benéfica con sede en Nueva York, Global Health Partners, envió seis millones.

Vicente Vérez Bencomo. Foto: Archivo Cubadebate

A veces las vacunas tardan 14 o 15 años en desarrollarse, dijo Vérez, director del Instituto Finlay de Vacunas en La Habana.

¿Cómo llegó Cuba tan rápido a la meta?

Sus fabricantes de vacunas acreditan el extraordinario trabajo en equipo de científicos de todo el mundo. Cuando comenzó la pandemia, rápidamente compartieron descubrimientos en internet, como la secuenciación genética del nuevo virus, conocido como SARS-CoV-2.

Pero Cuba no estaba empezando de cero. En la década de 1980, el entonces líder Fidel Castro invirtió más de mil millones de dólares en una nueva y ambiciosa industria biotecnológica. Envió estudiantes al extranjero para doctorados y construyó un “Polo Científico” en La Habana que consta de alrededor de 50 instituciones y empresas de investigación.

Cuando llegó la covid-19 ya tenían tres décadas de experiencia inventando y fabricando vacunas, dijo Amilcar Pérez Riverol, científico cubano que ahora trabaja en el Instituto de Genética Humana de la Universidad de Oldenburg en Alemania.

Los logros científicos de Vérez le otorgaron reconocimiento mundial. Sin embargo, no pudo recibir un premio en 2005 del Museo Tecnológico de Innovación en San José, California. Al químico se le negó una visa estadounidense, dijo, por motivos de seguridad nacional. En ese momento, al gobierno de EE.UU. le preocupaba que Cuba pudiera estar desarrollando un programa de armas biológicas. Cuando se le pidió que comentara sobre el caso, el Departamento de Estado se negó y dijo que los registros de visas eran confidenciales.

René Roy, un destacado químico canadiense y socio de Vérez en el desarrollo de la vacuna sintética Hib, dijo que eligieron al tipo equivocado. “Él es un modelo para muchas personas”, dijo. “Se dedica a la salud humana en general, y en particular a los niños”.

Años de trabajo en vacunas infantiles resultaron ser una ventaja para los científicos cubanos. Las vacunas Moderna y Pfizer-BioNTech utilizaron una nueva tecnología llamada ARNm, que instruye a las células para que produzcan la proteína de punta que, a su vez, desencadena un ejército de anticuerpos para protegerse contra la llegada del coronavirus. Los cubanos confiaron en un enfoque más tradicional. Crearon conjugados de vacunas de subunidades, que incluyen partes inofensivas de un virus que estimulan el sistema inmunológico para producir anticuerpos.

Esa técnica se había utilizado “en cientos de millones de dosis de vacunas para niños en el mundo”, dijo Vérez. Creía firmemente que era efectivo y seguro.

El Dr. Gerardo Guillen, director de Investigación Biomédica del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB). Foto: ACN/Marcelino Vázquez Hernández

Alrededor de 400 personas trabajaron en el desarrollo, prueba y producción de las vacunas cubanas. “Durante dos años, no existió el sábado o el domingo”, dijo Gerardo Guillén, otro destacado científico, cuyo equipo creó Abdala, la vacuna que se usó en la mayoría de los cubanos adultos.

Los desafíos no eran solo las complejidades de un nuevo virus. Gran parte de los equipos e insumos de última generación para productos farmacéuticos provienen de Estados Unidos o Europa. Cuba intentó eludir las sanciones de Estados Unidos realizando compras a través de terceros países. “Siempre tenemos que estar cambiando de intermediarios, porque cuando ellos [autoridades de EE.UU] las identifican, las cancelan”, dijo Guillén, director de investigaciones biomédicas del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología de La Habana. Los científicos cubanos recurrieron a viajar al exterior para tomar prestados equipos de colegas foráneos.

Cuando se le pidió una respuesta, el Departamento de Estado dijo que el embargo “incluye exenciones y autorizaciones importantes” para exportaciones como “productos agrícolas, medicamentos, dispositivos médicos y otros artículos”. Sin embargo, algunas empresas evitan vender a Cuba, temen que puedan entrar en conflicto con los reguladores estadounidenses. La Oficina de Derechos Humanos de las Naciones Unidas advirtió en 2020 que el embargo de Estados Unidos estaba perjudicando la respuesta de Cuba a la pandemia.

Cuba logró controlar la pandemia desde el principio, cerrando fronteras y evaluando enérgicamente los casos. Pero una vez que la isla reabrió parcialmente al turismo en noviembre de 2020, apareció la variante delta altamente infecciosa.

Con los casos en aumento, Cuba comenzó a vacunar a los adultos en mayo de 2021, incluso antes de que sus propios reguladores aprobaran las inyecciones. El éxito de la vacuna en el país contrastaba fuertemente con el lamentable estado de su sistema de salud pública, que durante mucho tiempo se había promocionado como un logro importante de la Revolución de 1959. Entre la pandemia, las sanciones estadounidenses y las ineficiencias de la planificación estatal, la economía de Cuba se marchitó. La falta de medicamentos fue un factor que impulsó las protestas nacionales de julio pasado.

Vérez confiaba en que su Soberana 02 tendría éxito, tanto que la probó él mismo en los primeros ensayos clínicos. (Cuba ya lo autorizó tanto para adultos como para niños). En septiembre pasado, Cuba lanzó la primera campaña masiva de vacunación infantil contra el coronavirus en el mundo, llegando a 1,7 millones de jóvenes, de 2 a 18 años. “Tuvimos muy pocos efectos adversos”, dijo sobre el esquema de tres vacunas. Los científicos ahora están trabajando en una vacuna para bebés.

Según un recuento de Reuters, el 94% de los 11 millones de habitantes de Cuba han recibido al menos una dosis de las vacunas de fabricación nacional. Con la caída de los casos, Cuba se deshizo de su estricto mandato de mascarilla el mes pasado, después de casi tres semanas sin una muerte por covid-19.

Las vacunas cubanas han sido enviadas a Vietnam, Venezuela, Siria y Nicaragua. Soberana 02 también se fabrica en Irán. Pero su adopción internacional se ha visto frenada por el proceso de aprobación global. Abdala está siendo estudiada por la OMS, y la solicitud de Soberana 02 se presentará después de que una organización de investigación privada la revise para identificar cualquier brecha, dijo Vérez.

Los resultados de los dos primeros conjuntos de ensayos clínicos de las vacunas cubanas han sido publicados por revistas científicas respetadas. La revisión por pares aún está pendiente para la tercera fase.

Las vacunas podrían ofrecer ventajas para los países más pobres que carecen de la red de congeladores ultrafríos que requieren algunas inyecciones. “El almacenamiento y transporte es mucho más fácil”, dijo Pérez Riverol.

De alguna manera, las vacunas representan la culminación de la visión de Castro de un próspero programa cubano de biotecnología. Sin embargo, la experiencia de Pérez Riverol muestra cuán amenazado está ese sueño. Recuerda estar entre unos 30 estudiantes en Cuba que recibieron títulos de licenciatura en 2007 en microbiología y virología. Más del 90% de ellos han emigrado desde entonces, dijo, como parte de una fuga de cerebros acelerada.

Si bien no es inusual que jóvenes científicos brillantes de países pequeños estudien o trabajen en el extranjero, esto es diferente, dijo Pérez Riverol. “Es una migración sin retorno”.

(Tomado de The Washington Post / Traducción Cubadebate)

NR. Sobre el tema del Robo de Cerebros Cubadebate recomienda estos artículos y noticias:

http://www.cubadebate.cu/noticias/2010/11/11/la-fuga-de-cerebros-es-preocupacion-creciente-del-mundo-en-desarrollo/

http://www.fidelcastro.cu/es/articulos/el-robo-de-cerebros

http://scielo.sld.cu/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1561-31942009000400009

Entregan reconocimientos en el Congreso Latinoamericano y del Caribe de Inmunología

El Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología CIGB entregó al Prof. Dr. Sjef Smeekens un reconocimiento por su continua contribución al desarrollo de la investigación científica. Foto: CIGB/ Facebook.

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Publica revista de alto impacto «The Lancet Respiratory Medicine» resultados de ensayos clínicos fase II de Soberana Plus

La vacuna cubana Soberana Plus demostró, en los resultados recién publicados en The Lancet Respiratory Medicinesu efectividad en reforzar la inmunidad contra diferentes variantes del SARS-CoV-2.

La revista, que tiene un factor de impacto de 30.7 y es líder en el tema, abordó los resultados de los ensayos clínicos fase 2a y 2b de la vacuna Soberana Plus, informó el Instituto Finlay de Vacunas en su cuenta de Twitter.

Arranca en Los Ángeles la IX Cumbre de las Américas, bajo la sombra del fracaso (+ Video)

La IX Cumbre de las Américas comienza hoy en Los Ángeles, California, bajo la sombra del fracaso y ausencias que podrían propinar un revés al presidente de Estados Unidos, Joe Biden, en su política regional.

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Cuba y China presentan primera patente de su vacuna Pan-Corona

Cuba y China presentan primera patente de su vacuna Pan-Corona. Foto: @EdMartBCF/ Twitter

Fruto de la colaboración entre China y Cuba en el sector biotecnológico se presentó recientemente en la Oficina Nacional de la Propiedad Intelectual de este país asiático la primera patente de la vacuna Pan-Corona, informó este miércoles a través de su cuenta en Twitter el presidente de BioCubaFarma, Eduardo Martínez Díaz.

“Estas investigaciones conjuntas tienen el propósito de lograr vacunas efectivas contra los coronavirus y no solo tendrían valor en la actual pandemia, sino que podría ser efectiva contra la aparición de nuevos patógenos pertenecientes a esta familia de virus”, indicó Martínez Díaz.

De acuerdo con el director de Investigaciones biomédicas del CIGB, Gerardo Guillén, el proyecto para concebir Pan-Corona surgió a solicitud de la parte china y cuenta con el visto bueno del Ministerio Cubano de Ciencia y Tecnología

Explicó que se basa en combinar partes de virus que son conservadas y no tan expuestas a la variación (para generar anticuerpos), con las dirigidas a las respuestas celulares.

Comentó que se trata de “una estrategia que pudiera proteger contra emergencias epidemiológicas de nuevas cepas del coronavirus que pudieran existir en el futuro”.

El proyecto Pan-Corona tiene su base en un centro de investigación y desarrollo biotecnológico conjuntos que funciona desde 2019 en la ciudad de Yongzhou (provincia de Hunan, centro) y lo lideran expertos del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología (CIGB) de la isla caribeña.

Todas las predicciones y la racionalidad científica apuntan a que desgraciadamente tendremos que sufrir nuevas epidemias como resultado lógico del incremento de la población mundial, la producción animal y el movimiento de las personas, explicó en una entrevista con EFE el doctor Guillén.

La iniciativa pone el foco en los coronavirus no solo debido a la crisis global causada por el SARS-CoV-2, sino teniendo en cuenta que esa familia de virus es una de las más propensas a saltar de animales a humanos (fenómeno denominado zoonosis), con antecedentes como el MERS en oriente medio o el SARS-CoV-1.

Pan-Corona es un antígeno de tipo recombinante, que es la plataforma de desarrollo de vacunas en la que el CIGB tiene mayor experiencia, con antecedentes exitosos como la de la hepatitis B, además de dos de las vacunas cubanas contra la covid-19, una de ellos Abdala.

Cuba: Salud y solidaridad. Por: Raúl Romero

El doctor Omar, experto en neonatología, trata a un bebé prematuro con un peso al nacer de solo 650 gramos. Foto: Bao Quang Ngai

Era marzo de 1982 y el año 24 de la Revolución en Cuba estaba en curso. Para ese entonces, la isla ya tenía 2 000 trabajadores de la salud –más de la mitad médicos– colaborando en 26 países. La hazaña era increíble si recordamos que tras el triunfo de la revolución en 1959 apenas quedaban 3 000 médicos en la mayor de las Antillas. Fue entonces cuando, de la mano de Fidel Castro, vieron que Cuba podía convertirse en una potencia médica del orbe. No los movía el interés económico, sino el deseo de ayudar a otros países empobrecidos del tercer mundo. En cierto sentido, dos de los varios pilares del socialismo cubano son precisamente la solidaridad y el avance en materia de salud, que hasta algunos de sus acérrimos rivales han aprendido a reconocer.

El sueño de convertirse en potencia médica mundial los llevó a crear el Destacamento de Ciencias Médicas Carlos J. Finlay el 12 de marzo de 1982, con el objetivo seleccionar a los mejores estudiantes para desarrollar todas las ramas de la medicina, mejorar los servicios de salud, la docencia universitaria y en posgrados, la formación de especialistas, la superación, y, desde luego, la solidaridad internacional.

Es precisamente nuestra conciencia patriótica, nuestra conciencia socialista, nuestra conciencia comunista y nuestra conciencia internacionalista, lo que demanda el esfuerzo que estamos realizando, dijo Fidel aquel día, y continuó: Pero aquí no se trata, ni mucho menos, de una vanidad humana, de una vanidad nacional, para eso no valdría la pena hacer ningún esfuerzo, sino del contenido de ese propósito, que permitiría a nuestro pueblo, en primer lugar, tener uno de los mejores servicios de salud del mundo; en segundo lugar, brindar una extraordinaria colaboración a otros pueblos. O, si ustedes quieren, lo ponen en otro orden: brindar una extraordinaria colaboración en el campo de la salud al mundo, y a la vez disponer de uno de los mejores servicios de salud del mundo para nuestro pueblo.

Luego de las etapas de integración y consolidación del Sistema Nacional de Salud Único, se inició una fase de desarrollo tecnológico, de investigación y de atención primaria mediante policlínicos integrales y comunitarios, enfocados en acciones preventivas y curativas, así como en la promoción de salud a la totalidad de la población.

De acuerdo con el Anuario Estadístico del Ministerio de Salud Pública 2020, Cuba cuenta con 497 mil 593 trabajadores de la salud, que representan 6.8 por ciento de la población en edad laboral. 70.3 por ciento son mujeres. Existen entre 108 y 92.7 médicos por cada 10 mil habitantes. Si revisamos los datos del Banco Mundial en este rubro, Cuba es el país con más médicos por habitante en el planeta.

Siguiendo el mismo anuario, la formación de recursos humanos de la salud en Cuba ocurre en 13 universidades y 29 facultades de ciencias médicas, cuatro de estomatología, una de enfermería, una de tecnología de la salud, tres de tecnología y enfermería, 12 filiales de ciencias médicas, la Escuela Latinoamericana de Medicina y la Nacional de Salud Pública. Sólo en 2020 la colaboración internacional en salud estuvo presente en 66 países y se crearon 56 Brigadas Henry Reeve para ayudar en 40 países.

En materia de salud sexual Cuba también tiene debates y prácticas avanzadas. El aborto está despenalizado, es gratuito y asistido desde 1965, gracias a la lucha de las mujeres cubanas. En mayo de 1988, Cuba realizó la primera operación de adecuación genital a una persona transexual. En 2008, al crearse la Comisión Nacional de Atención Integral a Personas Transexuales, dirigido por el Centro Nacional de Educación Sexual, se diseña un plan de atención integral a transexuales, incluida la operación de adecuación genital de manera gratuita.

Muchas otras cosas habría que destacar de la medicina cubana, sus tratamientos contra el cáncer, la eliminación de la transmisión del VIH de madre a hijo, la respuesta ante la pandemia. Al observar todo esto, vale preguntarnos: ¿cuánto más podría desarrollar la isla si no padeciera el criminal bloqueo?

Los avances en materia de salud en Cuba, así como en otras áreas, han sido ampliamente reconocidos. El carácter estatal y social de la medicina, la lógica preventiva, comunitaria e internacionalista, la accesibilidad y gratuidad de los servicios, así como la investigación científica y tecnológica, hacen del sistema de salud cubano uno de los mejores del mundo. De concretarse la contratación de personal médico cubano en México, nuestro país se verá beneficiado de su experiencia y saberes. No caigamos en falsos dilemas y chauvinismos, hay que exigir más empleos y mejores condiciones para el personal médico local y fomentar, aquí sí, la colaboración internacional.

(Tomado de La Jornada)

PCR cubano para detección del SARS-CoV-2: Apuesta del Centro de InmunoEnsayo por el desarrollo de la biología molecular (+ Video). Por: Edilberto Carmona Tamayo, Lisandra Fariñas Acosta

El desarrollo del PCR cubano para la detección del gen de la envoltura del SARS-CoV-2, constituye un punto de partida en la estrategia de innovación en el área de biología molecular del Centro de Inmunoensayo. En la imagen Yanin Modkse Beltrán y Yulaimi Batista Lozada, miembros del equipo del laboratorio. Foto: Cubadebate.

La amplia experiencia acumulada por el Centro de InmunoEnsayo (CIE) en casi 35 años — próximos a cumplir el venidero 7 de septiembre — en el desarrollo de diagnosticadores y tecnologías para el sistema nacional de salud, constituyó en medio del embate de la pandemia de covid-19 una fortaleza esencial.

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China dona 100 000 dólares a Cuba para enfrentar la pandemia y resarcir daños por accidente en el hotel Saratoga

Donativo de China contribuirá a restañar daños en hotel de Cuba. Foto: Twitter/ @MINCEX_CUBA.

La embajada de China en Cuba donó 100 000 dólares para respaldar el enfrentamiento a la covid-19, y el resarcimiento de los daños tras el accidente en el capitalino hotel Saratoga.

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Estados Unidos: Una economía de guerra contra la sociedad

En 1965, el presidente de Estados Unidos Lyndon B. Johnson describió su proyecto de ‘La Gran Sociedad’, que se basaba “en la abundancia y la libertad para todos”, por lo que exigía “el fin de la pobreza y la injusticia racial”. Poco después, Johnson añadiría “creo que podemos continuar con ‘La Gran Sociedad’ mientras luchamos en Vietnam”.

La ‘Gran Sociedad’ constituía “el programa más ambicioso de reforma interna desde el New Deal”, procurando profundizar en derechos civiles, luchar contra la pobreza, mejorar la educación, establecer cobertura médica y limpiar el medio ambiente, entre otras cosas. Este proyecto social avanzaría con una escalada bélica. Johnson había incrementado las tropas de su país en Vietnam de 16 000 a 537 000 a lo largo de su gobierno entre 1963-1968.

Los fondos destinados a la guerra en Vietnam superaron fuertemente los que Johnson conseguía pasar en el Congreso para financiar su proyecto social. Estados Unidos gastó 300 000 dólares por cada enemigo asesinado en Vietnam, mientras asignaba 88 dólares por persona a los programas de alivio de la pobreza. Entre 1965 y 1973, se gastaron 15 500 millones de dólares en la Gran Sociedad y 120 000 millones de dólares en la Guerra de Vietnam.

El costo de la guerra de Vietnam

Francis M. Bator, asesor de seguridad nacional durante 1965-1967, sostiene que Johnson creía que si abandonaba la guerra en Vietnam, su presidencia sería destruida y, por ende, la Gran Sociedad también porque los proyectos sociales hubieran llegado muertos al Congreso. Años después, Johnson admitiría que no le fue posible poseer “la mujer que realmente amaba, la Gran Sociedad”, y también “esa perra de guerra en el otro lado del mundo”.

En toda la guerra de Vietnam entre 1961-1975, Estados Unidos gastó más de 141 000 millones de dólares.

 Sumados otros gastos militares relacionados al conflicto, el monto llega a 168 000 millones (un billón en dólares actuales). Una secuela de la guerra es que las pensiones a veteranos de Vietnam  y sus familias aún cuestan 22 000 millones por año: entre 1970-2021 han costado 270 000 millones de dólares.

Para Martin Luther King la Gran Sociedad fue “abatida en el campo de batalla de Vietnam”. King condenaba el expansionismo estadounidense, declarando que estaba basado en “racismo, materialismo y militarismo”, caracterizado por “socialismo para los ricos” e “individualismo para los pobres”, porque los recursos al sector militar se obtenían a través de la reducción de las leyes sociales progresistas.

King afirmó que vio a la Gran Sociedad como un “programa roto y destripado, como si fuera un juguete político ocioso de una sociedad enloquecida por la guerra, y supe que Estados Unidos nunca invertiría los fondos o energías necesarias en la rehabilitación de sus pobres mientras continuaran aventuras como Vietnam. King concluiría que Estados Unidos afrontaba “dos guerras al mismo tiempo, la guerra en Vietnam y la guerra contra la pobreza, y estaba perdiendo ambas”.

El shock neoliberal de Nixon

Con la llegada de Richard Nixon a la presidencia en reemplazo de Johnson en 1968, no sólo Estados Unidos acabaría perdiendo la guerra de Vietnam, sino que el proyecto de Gran Sociedad sería barrido por el proyecto neoliberal. El pacto social que había permitido la ‘era dorada del capitalismo’, con el Estado actuando para mitigar desigualdades, se rompió. A partir de ahí los beneficiarios indudables de estas políticas han sido los dueños del capital, siendo una de las principales pruebas la reducción de la participación de los salarios en el PBI.

La política económica que se conoció como el “shock de Nixon”, explica Jude Folly, congeló precios y salarios por 90 días. Pero mientras los precios recuperaron su trayectoria alcista, no así los salarios que sufrieron con el aumento del costo de vida. A partir de ahí, afirma, “la comunidad empresarial incorporó la supresión de salarios” como la nueva forma de funcionamiento de la economía.

Un informe en 2019 de la Cámara de Diputados reconoce la falta de poder de negociación de trabajadores de bajos salarios, y admite su responsabilidad porque en los últimos 40 años “el Congreso no ha logrado aumentar lo suficiente el salario mínimo nacional para mantener el nivel de vida.”

La Cámara aprobó un proyecto de ley para aumentar, por primera vez desde 2007, el salario mínimo a 15 dólares por hora para 2024 e indexarlos al crecimiento del salario medio, lo que más que duplicaría su nivel anterior de 7,25 dólares. Folly señala que desde la sanción de la ley de salario mínimo en 1938 hasta 1968, el Congreso había aprobado constantemente aumentos en paridad con las ganancias de productividad. Si eso hubiera continuado hasta la actualidad, el salario mínimo hoy sería de 24 dólares.
En cambio, de 1975 a 2018, la participación de los ingresos de 90% de los estadounidenses cayó de 67 a 50%, mientras que la del 1% de mayores ingresos aumentó de 9 a 22%.

Así, mientras el PBI per cápita creció 118% en el período, el de la parte inferior lo hizo en cerca de 20% y el del 1% lo hizo más de 300%. En particular, el pago (ajustado por inflación) de los principales ejecutivos aumentó un 1322% entre 1978 y 2020, equivalente a 351 veces más que el salario de un trabajador medio en 2020.

Como resultado, a partir de 1975, a diferencia de lo sucedido desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, los ingresos del 90% inferior de las personas crecieron más lentamente que la economía en su conjunto, mientras que los ingresos del 10% superior lo hicieron más rápido. En 2018, significó una transferencia de 2,5 billones y entre 1975-2018, una acumulada de 47 billones. Consecuentemente, la riqueza en Estados Unidos a fines de 2021 es la más alta desde la Segunda Guerra Mundial.
El poder del complejo militar – industrial

En 1961, al despedirse de la presidencia, Dwight D. Eisenhower alertaba que, por la Guerra Fría, el país estaba desarrollando “un inmenso establecimiento militar y una gran industria armamentística” cuya influencia se sentía en todos los aspectos de la vida del país. Si bien reconocía “la necesidad imperiosa de este desarrollo”, no dejaba “de comprender sus graves implicaciones.”

En particular, advertía que había que cuidarse “de una influencia injustificada” de ese “complejo militar-industrial” dentro del gobierno. Eisenhower afirmó que “cada arma que se fabrica, cada buque de guerra lanzado, cada cohete disparado significa, en última instancia, un robo a los que tienen hambre y no se alimentan, a los que tienen frío y no tienen ropa.”

Habiendo llegado a 13% del PBI en 1952, el gasto militar fue cayendo hasta cerca del 6% al final de la Guerra Fría. Con el fin de la Unión Soviética, se especulaba con que a los estadounidenses ya no tendrían razón para un gasto militar elevado. En los ’90, Bush (padre) y Clinton intentaron reducirlo, pero luego Bush (hijo) y Obama lo aumentaron entre 3 y 6% del PIB. Desde 1991, sólo en 1997 y 2000 Estados Unidos no estuvo en un enfrentamiento bélico. En este período se involucró en cerca de 15 guerras, sin contar otras intervenciones. Así, mantuvo la tendencia que revela que en sólo 17 años desde que declaró su independencia en 1776 no estuvo en guerra.

Una visión del impacto del gasto militar de Estados Unidos en este siglo es la referencia de los 93,26 millones de dólares por hora que le cuesta la guerra contra el terrorismo, según el conteo del sitio National Priorities, llevando el monto total acumulado desde 2001 a más de 7,6 billones de dólares.

El inmenso gasto militar

El presupuesto militar para 2022 fue 778 000 millones de dólares, y para 2023 se solicitó 813 000 Millones. Con casi 40% del presupuesto militar mundial, Estados Unidos supera lo que gastan en ese rubro los próximos once países juntos.

El Departamento de Defensa con de 715 000 millones en el presupuesto de 2022 es el segundo mayor ítem del gasto fiscal después de Seguridad Social. Otras agencias también están vinculadas al esfuerzo militar: los Departamentos de Asuntos de Veteranos y Seguridad Nacional, y el FBI. Además, como Operaciones de Contingencia en el Extranjero, con un presupuesto de 69 000 millones de dólares, aparece el costo de las guerras pasadas. Así, el gasto militar total en 2021 terminó siendo casi de 934 000 millones.

Al analizar el tamaño del gasto militar, Kori Schake cita al ex secretario de Estado de los Estados Unidos, Colin Powell“muéstrame tu presupuesto y te diré tu estrategia”, para concluir que Estados Unidos debe expandir su presupuesto en 50% para cumplir los objetivos que expresan sus líderes.
Schake sostiene que “las fuerzas armadas estadounidenses actuales están dimensionadas para pelear una sola guerra” a la vez, por debajo de lo que se procura. Matthew Kroenig, del Atlantic Council, postuló que Estados Unidos debía prepararse para ganar guerras simultáneas contra Rusia y China, por lo que considera que el Congreso podría hasta “duplicar los gastos de defensa”.

Sharon Zhang se impacta del monto militar presupuestado porque el Senado no aprobó 350 000 millones al año para gastos sociales cruciales para salvar a muchos estadounidenses de bajos y medianos ingresos de la ruina financiera por considerarlo excesivo.

Biden ya envió 2400 millones de dólares en ayuda militar a Ucrania desde febrero. Mientras, la expectativa de vida en Estados Unidos cayó de 78,86 años en 2019 a 76,60 años en 2021.
En ese contexto Yifat Susskind, directora ejecutiva de la organización MADRE, manifestó parafraseando a Eisenhower “nos están robando recursos” a nuestras comunidades “para alimentar el hambre interminable del complejo militar-industrial”.

(Tomado de Página 12)

Tras alto por ciento de inmunización en edades pediátricas, Cuba prepara intervención y ensayos clínicos en menores de dos años

Nuestros niños llegarán a las aulas vacunados; único país del mundo que podrá reiniciar las clases con sus hijos protegidos con vacunas hechas en el propio país.

Autoridades del Ministerio de Salud Pública y Biocubafarma comparecieron este lunes en el programa televisivo Mesa Redonda para informar sobre la marcha de la vacunación de refuerzo en edades pediátricas y los ensayos clínicos de las vacunas cubanas en menores de dos años de edad.

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Big Pharma vs. Little Cuba: Por qué los cubanos confían en las vacunas y cómo están ayudando a vacunar al mundo. Por: Jennifer Ruth Hosek

Las vacunas podrían estar salvando al mundo de la COVID-19, pero no es así. Casi en todas partes, el acceso a la vacuna o la vacilación sobre la vacuna son nuestros talones de Aquiles.

El acceso a las vacunas se correlaciona con el PIB , y los países de mayores ingresos pueden llegar a acuerdos con las empresas farmacéuticas. Los programas de vacunación también utilizan menos de los presupuestos de atención médica de estos países: 0.8% frente al 56.6% para los países de bajos ingresos .
Al desarrollar y administrar sus propias vacunas , Cuba ha asegurado una cobertura asequible ( 0.84% de los costos de atención médica ), a pesar de que el embargo de Estados Unidos bloquea los suministros médicos , incluso durante la pandemia .

Ese mismo bloqueo impide la exportación de vacunas desde Cuba y corre el riesgo de frustrar la importación de vacunas a la isla . A pesar de estos desafíos, Cuba es ahora uno de los países más vacunados del mundo .

La salud pública de Cuba

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Reconocidas mundialmente vacunas cubanas anticovid-19

Vacunas cubanas anticovid-19 corroboran su calidad a nivel internacional. Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate.

Un reconocimiento de relevancia constituye la decisión de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) de premiar con su “Medalla para Inventores” a los autores de cuatro vacunas cubanas contra la pandemia de la covid-19.

La Soberana 01, la Soberana 02, Abdala y Mambisa son las seleccionadas para su estimulación, informó en exclusiva a la ACN la Máster en ciencia María de los Ángeles Sánchez Torres, Directora General de la Oficina Cubana de Propiedad Industrial (OCPI).

Explicó que la estimulación obedece a sus aportes al desarrollo nacional económico y tecnológico y que serán entregadas próximamente por Daren Tang (Singapur), Director General de la OMPI, una agencia de la ONU con sede en Ginebra, Suiza.

Anunció que Tang viajará a La Habana al frente de una comitiva de su agrupación para entregar las medallas el próximo lunes a los principales creadores de los inmunógenos cubanos anti COVID-19.

Entonces, serán premiados las invenciones y sus colectivos de Soberana 01, del Instituto Finlay de Vacunas y del Centro de Inmunología Molecular; al igual que los de Soberana 02, del Instituto Finlay de Vacunas, del Centro de Inmunología Molecular y de la Universidad de La Habana.

Además, de Abdala y Mambisa, del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología, cuyos cuatro candidatos en su totalidad habían obtenido o solicitado anteriormente una patente o modelo de utilidad.

Pese al asedio enfermizo de Gobiernos de Estados Unidos hace más de 60 años y acentuado cada vez más, 10 productos de la ciencia cubana poseen la Medalla de Oro de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual, desde el primero en 1989 hasta el último en 2015. La historia de esta última organización se remonta a 1883 con el Convenio de París para la Protección de la Propiedad Industrial y en 1974 ingresó en las Naciones Unidas en calidad de organismo especializado.

La Oficina Cubana de la Propiedad Industrial confiere el registro de los derechos de Propiedad Industrial en Cuba y presta servicios científico-tecnológicos especializados, a fin de contribuir con el desarrollo de la ciencia, la tecnología, la innovación, la inversión nacional y extranjera, la industria y el comercio.

(Con información de la ACN y Cubasí)