Cuba en la política exterior de los Estados Unidos de América. Por: Carlos Fernández de Cossío

Carlos Fernández de Cossío, viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba. Foto: Cubaminrex.

Intervención del viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Dr.C. Carlos Fernández de Cossío, durante la vigésima edición de Conversaciones Cuba en la Política Exterior de los Estados Unidos de América, que se desarrolla en el Instituto Superior de Relaciones Internacionales (ISRI).

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“Lo que permanece inamovible, anclado en el pasado y aislado, es el bloqueo”. Por: Bruno Rodríguez Parrilla

Discurso del ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez Parrilla, en la presentación del proyecto de Resolución A/77/L.5, titulado “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba”, el 3 de noviembre de 2022.

Expreso nuestra sentida solidaridad con la hermana nación caribeña de Belice que sufre hoy los estragos de un poderoso huracán.

Señor Presidente:

Señores Representantes Permanentes:

Distinguidos Delegados:

Más del 80 % de la población cubana actual ha nacido bajo el bloqueo.

Tres décadas han transcurrido desde que esta Asamblea comenzara a demandar, cada año, el cese de esa política, tipificada como un acto de genocidio y que tiene el efecto “de una pandemia permanente, de un huracán constante” y recibe un rechazo universal.

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Estado Canalla. Por: Randy Alonso Falcón

El término “Estado canalla” (ampliamente usado por el Departamento de Estado de EE.UU.) se refiere a la búsqueda de los intereses del Estado sin considerar los estándares de comportamiento internacional y los principios básicos del derecho internacional. Dada esa definición, ¿no es EE.UU. un ejemplo estelar de un Estado canalla?

Noam Chomsky

Ruin o malvado, despreciable por su comportamiento vil: eso es ser canalla. Pero también es oportunista, abusador, perverso.

Todo eso es el Gobierno de Estados Unidos. Y lo ha mostrado a plenitud en estos dos últimos años .

Hay que ser muy canalla para hablar de preocupación por el bienestar del pueblo cubano mientras se postergaba alevosamente el estudio de medidas que aflojaban el tenaz bloqueo contra Cuba en medio de la pandemia en el 2021, apostando a que habría un estallido social en medio de escaceces y apagones.

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Teoría y discurso del Estado fallido. Por: Michel E Torres Corona

El ejemplo de Estado fallido es el modelo que el capitalismo nos está brindando. Foto: Granma.

El politólogo canadiense Kalevi Holsti definió al Estado fallido como aquel que carece de la “capacidad de generar lealtad”, de “dotarse de los recursos necesarios para gobernar y proporcionar servicios”. A su juicio, y en línea con el teórico alemán Max Weber, un Estado fallido no lograr ostentar el monopolio sobre el uso legítimo de la fuerza dentro de sus límites territoriales.

Por su parte, el economista cubano y profesor del Instituto Superior de Relaciones Internacionales, Jorge Casals, afirmó en un texto publicado en el periódico Granma: “(…) por “Estado fallido” puede entenderse aquel en el que existe vacío de poder, no hay garantía de su funcionamiento, incluyendo los servicios básicos, en el que sus instituciones son frágiles e ilegítimas, y que carece de recursos para satisfacer las necesidades de sus ciudadanos”.

Alertaba además el profesor que ese concepto era “polémico”, de “turbios orígenes” y utilizado para “justificar intervenciones”, lo cual se encuentra en sintonía con lo expresado por la politóloga estadounidense Susan Woodward: “[Estado fallido] se ha convertido en una etiqueta de moda y en un cajón de sastre, demasiado impreciso para llevar a cabo un análisis de sus causas o consecuencias y, por lo tanto, susceptible de ser utilizado de un modo inadecuado”.

El especialista argentino en relaciones internacionales, Juan Gabriel Tokatlian, explica la “instrumentalización conceptual” del Estado fallido, no ya como categoría nacida en el seno de la academia, sino como arsenal para el bombardeo mediático contra determinados blancos en función de determinados intereses.

El ejemplo más claro es, por supuesto, el gobierno estadounidense, y el uso de la “falla estatal” para justificar y/o legitimar sus acciones en la arena internacional. Irónicamente, Noam Chomsky tilda a ese país de ser un Estado fallido, por su uso abusivo del poder y su irrespeto por las normas internacionales.

Se comparta o no la noción teórica de Estado fallido, lo cierto es que hoy en día es munición semiótica que se dispara contra naciones que no estén alineadas con el statu quo y con la voluntad del hegemón global.

Sin ir demasiado lejos, hace un año, el emperador Joe Biden catalogaba a Cuba como Estado fallido, valiéndose de la pandemia y de las protestas y disturbios que se vivieron en nuestro país por aquella fecha. Sin embargo, el índice de mortalidad en Estados Unidos por la covid-19 ha sido, como mínimo, cuatro veces superior al de Cuba, y manifestaciones, protestas y disturbios se han dado allá casi a diario (incluyendo una muy notoria toma del Congreso por partidarios de Donald Trump).

No obstante, algunos entusiastas de la restauración capitalista en la isla se han dado por estos días a la frenética mención de Cuba como supuesto “Estado fallido”. Sin atisbo de objetividad, han querido promover que las complejidades de la realidad cubana sobrepasan a las capacidades de respuesta del gobierno socialista, que existe una situación de ingobernabilidad, que no hay seguridad ciudadana. De forma abyecta y dolosa tratan de vender al mundo que somos una nación en caos, que nuestro modelo es “obsoleto”, que precisamos de una intervención extranjera para “poner orden”.

No podemos más que coincidir con el intelectual Aurelio Alonso cuando dijo, en respuesta a aquellas declaraciones de lord Biden:

“Sí, ciertamente Cuba es un Estado fallido; Cuba es un Estado fallido para las transnacionales que son capaces de hacer ganancias multimillonarias en medio de un año en que la economía mundial se depaupera totalmente debido a los efectos de una pandemia como la que está viviendo. (…) Cuba sería un Estado fallido para esas transnacionales, sería un Estado fallido para las desigualdades crecientes que se producen en el sistema norteamericano, un Estado fallido para los que tratan de hacer mercado y soborno a través del monopolio de las vacunas (…) Es un Estado fallido para toda esa miseria, de abuso de poder que se ejerce desde el imperio. Para ellos Cuba, el ejemplo cubano, es el ejemplo de un Estado fallido, cuando en el fondo el Estado fallido para el mundo, para la posibilidad de salir a flote de la humanidad es precisamente el que ellos están preconizando”.

(Tomado de Granma)

Publican en The New York Times llamado al presidente Biden: «Deja que Cuba se reconstruya». Por: Redacción de Cubadebate

Líderes y activistas preocupados en los Estados Unidos han hecho un llamado urgente en la edición dominical del New York Times, exigiendo a Biden que levante temporalmente las sanciones y permita que Cuba compre los suministros que se necesitan con urgencia para la reconstrucción después del huracán Ian.

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Cuba, el huracán y la palma. Por: Iroel Sánchez

Todos hemos sido afectados por el impacto del huracán Ian. Es comprensible la lógica irritación de quienes llevan varios días sin servicio eléctrico: la pérdida de alimentos o el llanto de un niño que no se duerme debido al calor no generan calma sino desesperación. Pero veo gente aprovechando las penurias eléctricas en Cuba para llamar a la violencia… de lejos.

Son los mismos que han llevado a un extremo violentísimo el ya violento bloqueo. Estarían felices de un muerto para convertirlo en bandera y llamar a la intervención militar que tanto desean. La mayoría de los cubanos no les hace caso pero puede haber quien les regale un grito con la consigna que quieren escuchar y les envíe el video para que moneticen sus sucios perfiles.

Sin embargo, no he visto un solo acto de violencia de las autoridades que han acudido contra quien ha expresado públicamente su irritación en estas difíciles circunstancias, algo que sería un tesoro con el que los enemigos de Cuba puedan justificar su odio.

Es la hora de la serenidad, de argumentar, explicar y comunicar, oportuna y pacientemente, también de saber diferenciar entre la protesta que surge de la falta de información en una situación tan difícil, de quien se presta como peón del veneno.

Tenemos organizaciones, delegados y Consejos populares para, al margen de la prensa y el mundo digital, hacer llegar la información oportuna a cada ciudadano, donde eso falla, fallamos, son gente ejemplar que sufre penurias al igual que todos pero necesitan que se les brinden datos y argumentos para hacer ese trabajo insustituible.

Como ellos, los cubanos buenos son más, muchos más y prevalecerán, como la palma enhiesta de Carlos Enríquez y Sindo Garay ante el viento de la dura tempestad.

Prevalecerán aún desde esta hora difícil. Son los que prefieren trabajar por el bien común, esos que vemos arrimando el hombro para dar luz, agua e higiene para todos.

(Tomado de La Pupila Insomne)

Congresistas colombianos solicitan eliminación de Cuba de lista de países patrocinadores del terrorismo

Los firmantes señalan que Cuba ha demostrado ser un Estado amigo del pueblo colombiano, mediante su respaldo a la construcción de la paz en el país sudamericano y en diversos campos del desarrollo social como el de la salud y la educación.

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“El bloqueo es un acto de guerra económica en tiempo de paz”. Por: Bruno Rodríguez Parrilla

Discurso del canciller cubano Bruno Rodríguez Parrilla en Naciones Unidas. Foto: @BrunoRguezP

Señor Presidente:

Señores delegados:

El impacto de la pandemia de covid-19 ha puesto al descubierto, como nunca antes, la verdadera esencia del injusto e insostenible orden internacional prevaleciente.

Jamás la humanidad tuvo este formidable potencial científico-técnico, ni esta extraordinaria capacidad de generación de riqueza y bienestar y, sin embargo, nunca antes el mundo fue tan desigual y la inequidad tan profunda.

828 millones personas, el 10 por ciento de la población mundial, padecen de hambre y cerca de 50 millones de niños y niñas sufren de emaciación, la forma de malnutrición más mortífera.

El desempleo afectará a 207 millones de personas en 2022, 21 millones más que en 2019. En plena cuarta revolución industrial, 773 millones de seres humanos no saben leer ni escribir.

Cerca de 6.5 millones de personas han muerto debido a la pandemia de la covid-19. Las vacunas para enfrentarla son inaccesibles para mil millones de personas en países de bajos ingresos. En 2021, las trasnacionales farmacéuticas ganaron 84.588 millones de dólares.

La deuda externa ha sido varias veces pagada pero se multiplica. Paradójicamente, el gasto militar mundial crece de manera vertiginosa y supera por primera vez los 2 millones de millones de dólares.

Nada justifica que la humanidad siga estando amenazada por la existencia de casi 13 mil armas nucleares. Abogamos por la universalidad del Tratado sobre la Prohibición de las Armas Nucleares.

¿Cuánto más podríamos hacer si esos recursos se destinaran a promover la salud y el desarrollo? ¿Cuántas muertes por covid-19 y otras causas habrían podido evitarse? ¿Cuántos niños y niñas se salvarían del hambre y las enfermedades prevenibles o curables?

Señor Presidente:

Los gases de efecto invernadero registraron concentraciones récord en 2021 y será igual en 2022. El nivel medio del mar ha alcanzado un nuevo máximo. Los últimos siete años son los más cálidos registrados jamás.

No podemos continuar desoyendo las alarmas que alertan sobre la inminente catástrofe climática. Tenemos una sola Tierra, único hogar de todos. Hay que actuar sin más demora.

La “filosofía de la guerra y el despojo”, y los irracionales patrones de producción y consumo del capitalismo, llevarán a la hecatombe.

Las relaciones internacionales transitan por un camino muy peligroso. La ofensiva estadounidense dirigida a subyugar Estados por vía de la amenaza y la coerción económica, militar y político-diplomática, para someterlos a un orden basado en sus caprichosas reglas, unido a la expansión de la OTAN y el desarrollo de una doctrina agresiva y de la guerra no convencional de quinta generación, conducen inevitablemente a un clima de tensión y conflicto, cuyas consecuencias son impredecibles.

 Señor Presidente:

Cuba, pequeño Estado insular en desarrollo, ha pagado un alto precio por defender su legítimo derecho a existir como nación soberana e independiente.

Durante más de seis décadas, hemos resistido un despiadado y unilateral bloqueo económico, comercial y financiero recrudecido en extremo a niveles sin precedentes desde el 2019 y durante la pandemia.

A treinta años de la primera resolución de esta Asamblea contra el bloqueo, el gobierno de los Estados Unidos continúa ignorando la demanda casi unánime de la comunidad internacional para que cese su política ilegal y cruel contra Cuba.

Persiste el empeño de generar carencias materiales, escasez, sufrimiento, sembrar el desaliento, la insatisfacción y provocar daños al pueblo cubano.

El Gobierno de los Estados Unidos refuerza las presiones a gobiernos, instituciones bancarias y compañías de todo el mundo interesados en relacionarse con Cuba y persigue obsesivamente todas las fuentes de ingreso y de entrada de divisas al país, para provocar el colapso económico.

Como resultado, la economía cubana ha experimentado presiones extraordinarias, que se manifiestan en la industria, las prestaciones de servicios, la escasez de los alimentos y medicinas y el deterioro del nivel de consumo y bienestar general de la población.

El daño humano que genera esta política a todas las familias cubanas, imposible de cuantificar, es enorme, cruel e inmoral.

El bloqueo es un acto de guerra económica en tiempo de paz.

El actual gobierno de los Estados Unidos mantiene vigentes las medidas de presión más agresivas contra nuestro país adoptadas por el gobierno del presidente Donald Trump.

Continúa la injustificada inclusión de Cuba en la lista arbitraria y unilateral que emite el Departamento de Estado de países que supuestamente patrocinan el terrorismo.

Esa calumniosa calificación impone un estigma sobre nuestras entidades e instituciones, y dificulta en extremo las transacciones financieras y comerciales, y las posibilidades de pagos y créditos.

Cuba, que ha sido víctima del terrorismo de Estado, no promueve ni promoverá jamás el terrorismo. Por el contrario, lo condenamos en todas sus formas y manifestaciones.

El gobierno de los Estados Unidos manipula con oportunismo temas de alta sensibilidad como el terrorismo, la religión, la democracia, la justicia, la corrupción y los derechos humanos.

El doble rasero, la incoherencia, la selectividad, la manipulación política, dañan la causa de los derechos humanos.

El discurso precedente del canciller checo, que no se atreve a mencionar el crimen del bloqueo a Cuba, es un triste ejemplo.

Hemos alertado claramente al gobierno de los Estados Unidos de que deben solucionarse los factores que alientan la migración irregular y provocan pérdidas de vidas, como el incumplimiento, por su parte, desde el 2017, de su obligación, según los acuerdos bilaterales vigentes, de otorgar no menos de 20 000 visas anuales para migrantes; la existencia de la Ley de Ajuste Cubano, el trato privilegiado con motivación política, las presiones restrictivas sobre países de tránsito regular, y el bloqueo económico reforzado.

El anuncio de hoy de que el procesamiento de visas de migrantes retornará a la embajada de los Estados Unidos en La Habana es un paso positivo.

Cuba reitera la disposición de avanzar hacia un mejor entendimiento con el gobierno de los Estados Unidos y desarrollar relaciones civilizadas e incluso de cooperación entre ambos países, sobre la base del respeto mutuo, la igualdad soberana y sin menoscabo de nuestra independencia y soberanía, a pesar de profundas diferencias.

Resaltamos el valioso compromiso y las recientes manifestaciones de cubanos y descendientes de cubanos en todas las latitudes y en este país, de respeto a los derechos soberanos de Cuba y el rechazo a la agresión despiadada de los Estados Unidos, en particular el bloqueo económico.

Agradezco también profundamente las declaraciones de jefes de Estado y de Gobierno en este debate general, el respaldo histórico de esta Asamblea y las muestras de solidaridad hacia Cuba por parte de gobiernos, personalidades, organizaciones políticas y movimientos de solidaridad, sociales y populares del mundo entero.

Hoy, esa solidaridad y apoyo siguen siendo imprescindibles.

Señor Presidente:

A pesar de los enormes desafíos, el pueblo y gobierno cubanos no han cejado en su empeño de avanzar en la construcción de una sociedad socialista más justa, democrática, próspera y sostenible.

Vencimos la covid-19 con recursos, vacunas propias, y la solidez de nuestro sistema de salud pública y de ciencia. Pudimos colaborar modestamente con el envío de 58 brigadas médicas en el peor momento de la pandemia a 42 países y territorios.

Trabajamos por recuperar la vida económica y social del país; apoyar la transformación de nuestras comunidades, y sostener y ampliar los programas sociales.

Seguimos perfeccionando nuestro ordenamiento jurídico, de nuestro Estado Socialista de derecho y justicia social, para asegurar el pleno disfrute de todos los derechos humanos por todas las cubanas y cubanos, y enriquecer el sistema de justicia social que han disfrutado varias generaciones.

El próximo 25 de septiembre, luego de un amplio proceso de participación y consulta popular, tendrá lugar el referendo legislativo sobre un novedoso e inclusivo Código de las Familias. Será un ejercicio de genuina democracia directa y poder efectivo del pueblo cubano.

Señor Presidente:

La “unidad en la diversidad” propuesta por el entonces presidente Raúl Castro es posible en los países del Sur y la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños que se fortalece cada vez más y va creando las condiciones para que nuestra región avance hacia formas superiores de integración y cooperación, sobre la base de los postulados de la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz.

Agradecemos la digna postura asumida por varios países de nuestra región ante las arbitrarias exclusiones en foros hemisféricos.

Renovamos nuestro apoyo y solidaridad con la República Bolivariana de Venezuela, su presidente constitucional, Nicolás Maduro Moros, y la unidad cívico militar de su pueblo, ante los intentos por desestabilizar y subvertir el orden interno de ese hermano país. Rechazamos la aplicación de medidas coercitivas unilaterales contra Venezuela.

Denunciamos los intentos imperialistas de desestabilizar al Gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional de Nicaragua. Reiteramos nuestro firme respaldo al hermano pueblo nicaragüense y a su presidente, Daniel Ortega.

Nos solidarizamos con las hermanas naciones del Caribe y apoyamos su legítimo reclamo de reparación por los dañinos efectos del colonialismo y la esclavitud. Ellos necesitan y merecen recibir un trato justo, especial y diferenciado.

Ratificamos nuestro compromiso histórico con la libre determinación y la independencia del pueblo de Puerto Rico.

Haití necesita una contribución especial de la comunidad internacional para su reconstrucción y desarrollo. La Humanidad tiene una deuda con esa República fundacional.

Apoyamos el legítimo reclamo del presidente Alberto Fernández y del pueblo de soberanía de la República Argentina sobre las Islas Malvinas, Sándwich del Sur y Georgias del Sur, y los espacios marítimos circundantes.

Expresamos toda nuestra solidaridad a la vicepresidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner, quien víctima de un injusto e infundado acoso judicial y mediático, sufrió recientemente un vil intento de asesinato.

Reiteramos el firme compromiso con la paz en Colombia. La manifiesta disposición a la paz del actual presidente Gustavo Petro y de las partes concernidas, merecen contar con el apoyo de la región y la comunidad internacional.

Deben aportarse los recursos necesarios para apoyar la Agenda 2063 de la Unión Africana, que fija la hoja de ruta para el desarrollo de ese continente hermano.

Abogamos por la búsqueda de una solución pacífica y negociada a la situación impuesta a Siria, y demandamos el cese de la injerencia externa y el pleno respeto a su soberanía e integridad territorial.

Apoyamos una solución justa, amplia, y duradera al conflicto del Medio Oriente, que garantice el ejercicio real del derecho inalienable del pueblo palestino a construir su propio Estado dentro de las fronteras anteriores a 1967, con su capital en Jerusalén Oriental, y el fin de la ocupación israelí de los territorios palestinos ocupados.

Reafirmamos nuestra invariable solidaridad con el pueblo saharaui.

Rechazamos las medidas coercitivas unilaterales impuestas a la República Islámica de Irán.

Condenamos la imposición de injustas medidas económicas unilaterales contra la República Popular Democrática de Corea y la injerencia externa en sus asuntos.

Nos oponemos a la injerencia en los asuntos internos de la República de Belarús.

Reafirmamos nuestro rechazo a la imposición de sanciones unilaterales contra la Federación de Rusia.

Condenamos las campañas infundadas de descrédito contra la República Popular China y los intentos de lesionar su integridad territorial y soberanía. Reiteramos el inquebrantable respaldo al principio de Una Sola China.

Abogamos por una solución diplomática seria, constructiva y realista de la actual guerra en Ucrania, por medios pacíficos y en apego a las normas del Derecho Internacional, que garantice la seguridad y soberanía de todos.

Señor Presidente:

Cuba continuará alzando su voz para rechazar la dominación y el hegemonismo, las medidas coercitivas unilaterales, los bloqueos genocidas y la pretensión de imponer una cultura y un modelo únicos al mundo.

No renunciaremos jamás a la defensa de la independencia, soberanía y libre determinación de los pueblos, sin injerencia ni intervención extranjeras.

Por nuestro pasado glorioso, por el presente y futuro de las nuevas generaciones de cubanos, con el liderazgo del presidente Miguel Díaz-Canel, resistiremos creativamente y lucharemos sin descanso hasta alcanzar nuestros sueños de paz y desarrollo con equidad y justicia social para Cuba y para el mundo.

Muchas gracias.

En video, discurso de Bruno Rodríguez

Una resolución en Connecticut exige el fin del bloqueo contra Cuba

Diplomáticos cubanos ante la ONU recibieron del Ayuntamiento de la ciudad estadounidense de Hartford, capital de Connecticut, un ejemplar de la resolución que exige el fin del bloqueo contra la mayor de las Antillas. Foto: Tomada de Prensa Latina.

Diplomáticos cubanos ante la ONU recibieron del Ayuntamiento de la ciudad estadounidense de Hartford, capital de Connecticut, un ejemplar de la resolución que exige el fin del bloqueo contra la isla, informó hoy un activista.

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Caravana Mundial reiteró reclamo a Biden de fin del bloqueo a Cuba (+ Video). PRENSA LATINA

Una vez más cientos de personas en Miami y diversas ciudades del mundo se unieron hoy en una nueva Caravana Mundial para exigir al presidente de Estados Unidos, Joe Biden, el fin del bloqueo contra Cuba.

“Dos años de caravanas y seguimos pa’lante hasta que se levanten las sanciones”, expresó a Prensa Latina desde Miami el activista Carlos Lazo, coordinador del movimiento Puentes de Amor, promotor de la iniciativa, al describir ambiente de esta jornada.

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Chapeando: El bombero de Biden

Por: Arleen Rodríguez Derivet

El Nuevo Herald ha publicado ayer una versión política de la posible causa del incendio en Matanzas y la ausencia de un equipo norteamericano en el terreno, citando a un jefe de comando de bomberos del sur de la Florida.

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