#Cuba. Ciencia y tecnología en Cuba en el año de la COVID-19. Infografía

#Cuba. Ciencia y tecnología en Cuba en el año de la COVID-19

Por: Meliza Rodríguez Martínez

Este año he repetido la misma frase muchas veces cuando hablan de Cuba, ya sea en bien o en mal: “Observar con microscopio óptico al único país autodeclarado socialista de Latinoamérica buscando errores básicos resulta relativamente fácil”. Sin embargo hay resultados reales que hacen los posibles errores muy pequeños.

En intervención del Ministro de Salud Pública en el sexto período de sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular, José Ángel Portal Miranda, expuso “Hoy se suman 869 proyectos de investigación e innovación, de los cuales 189 son de carácter nacional. Se desarrollan o planifican un total de 24 ensayos clínicos, de ellos 16 en ejecución y dos concluidos. Se han otorgado 10 autorizaciones por la Agenda Reguladora Nacional, 4 de ellas para el uso de emergencias y seis registros de nuevos medicamentos y productos de la Biotecnología  para el uso de la COVID-19. Suman 35 las innovaciones y se han puesto en marcha 100 productos comunicacionales«

La voluntad política del gobierno, con la dirección del Partido Comunista y las organizaciones políticas y de masas, volcaron todo su trabajo en busca de resultados ante la pandemia. Las 37 entidades científicas tecnológicas, de las cuales 16 son centros de investigación, tres de servicios científico-tecnológico y 18 unidades de desarrollo e innovación trabajan en busca de resultados.

Desde el 12 de febrero de 2020 se constituyó el grupo de Ciencia para el enfrentamiento a la COVID-19 con un Comité de Innovación y un Observatorio de Ciencia, en intercambio constante con el Presidente de la República. El total de investigaciones se distribuye entre intervenciones, estudios y ensayos clínicos.

En los laboratorios cubanos se detectaron cinco mutaciones en el coronavirus, de ellas una no reportada anteriormente a través de los análisis filogenético del virus. También destacan los estudios básicos y básicos-aplicados, relacionados con el diagnostico molecular de la COVID-19, los avances de la caracterización molecular del Sars-CoV-2. Otra investigación con resultados satisfactorios es el tratamiento con el plasma de convalecientes en pacientes de cuidado y graves no ventilados como también el uso de la Ozonoterapia.

El protocolo aplicado es auténticamente cubano, donde el 85% de los productos son producidos por BioCubaFarma. En el campo de los medios de diagnósticos resaltan el uso del RX-Torax para la COVID-19 que aporta imágenes y datos clínicos de los pacientes, como base para el desarrollo de diagnosticadores por Inteligencia Artificial.

Los estudios sobre el daño pulmonar ha avanzado por el ensayo clínico del tratamiento de lesiones pulmonares con células, reflejando la asociación de estas secuelas con la enfermedad, ha permitido la introducción de la aplicación de un software automatizado para la cuantificación de lesiones pulmonares en la Tomografía Axial Computarizada.

Además se desarrollan estudios para el aislamiento del virus a partir de muestras de exudados nasofaríngeos y necropsias procedentes de pacientes confirmados con la COVID-19.

Los modelos matemáticos, apoyados con inteligencia artificial, permitieron comparar el comportamiento de la pandemia en Cuba y el mundo, como es el caso de la plataforma COVID19CubaData, diseñado para la estandarización y visualización de datos.

Se ha empleado Sistemas de Información Geográfica para identificar grupos vulnerables, con incidencia en la estratificación de intervenciones poblacionales, evaluando el impacto desde el análisis clínico-epidemiológico.

Se ha empleado la técnica de Big Data para la identificación de patrones de movilidad a partir de telefonía celular, junto con otras herramientas en  la búsqueda de casos. Además, la plataforma Andariego para la geolocalización de enfermos y las plataformas digitales para el trabajo de control de casos. El trabajo socio-demográfico ha permitido caracterizar la población confirmada con un estudio de este corte.

La carpeta de productos de COVID—19 de la industria Biotecnológica cubana en diferentes fases, supera la cifra de 30, incluidos productos antivirales, potenciadores del sistema inmune, anti-inflamatorios, vacunas preventivas, diganosticadores y equipos médicos.

El tratamiento con Heberferon e Itolizumab con la autorización de uso de emergencia por el CECMED, posibilitó que los pacientes hayan tenido una supervivencia general que supera el 85%. A las unidades de cuidados intensivos solo han ingresado el 3,7% de los pacientes con muy bajo por ciento de críticos.

El país presenta cuatro candidatos vacunales Soberana 01 y Soberana 02, ambas con el mismo antígeno que se obtiene mediante producción biotecnológica convencional en el Centro de Inmunología Molecular, buscan inducir un alto nivel de anticuerpos. También  Mambisa (CIGB 669)  con  vía de administración intranasal y Abdala (CIGB 669)   administrado por vía intramuscular.

Cuba pertenece al selecto club de 47 países que trabajan  en la obtención de una vacuna preventiva contra el virus. El número de contagiados y fallecidos es mínimo en comparación con otros países. En medio de una situación económica precaria como la de la nación, en ciencia y tecnología damos pasos de gigantes.

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